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viernes, 19 de agosto de 2011

Escritora


Lucía caminaba deprisa. El frío de diciembre le hizo encogerse aún más y escondió la nariz detrás de la bufanda. Sacó la mano del bolsillo del abrigo que se le congeló antes de alcanzar el pomo de la puerta a pesar de que llevaba guantes. Entró rápidamente a la biblioteca y disfrutó durante unos segundos del calor del interior. Escuchó el silencio que le ofrecía la estancia. Le encantaban sus techos altos, su aire intelectual y algo renacentista. A esas horas, los estudiantes aún no habían asaltado las muchas mesas de madera y se respiraba un ambiente muy tranquilo. Se dirigió hacia una de las interminables estanterías que eligió al azar y paseó por entre los pasillos ojeando todos aquellos libros que le llamaban la atención. El color, el tamaño, la textura… incluso el olor. Leer era su pasión y pensó que después de 36 años de vida no conocía nada que se pudiera comparar a una buena novela. Una chica joven pasó a su lado y se le quedó mirando. Prosiguió con la lectura que había escogido. Una de intriga. Le encantaban las intrigas.  
Miró por la ventana y se dio cuenta de que había empezado a nevar. Le gustaba el blanco y pensó que sería precioso que todo se cubriera de ese color. Se dirigió al mostrador. Quería llevarse el libro que tenía en las manos y salir a disfrutar del espectáculo. El señor la sonrió mientras le cogía el carnet y le dijo que por qué se llevaba su propia novela. Lucía le devolvió la sonrisa y le sacó de su error. “¿No eres Lucía Alonso?” Le dijo que sí, pero que era casualidad y que era un apellido muy común. Él la miró extrañado pero sólo le recordó que tenía dos semanas para devolverlo mientras ella se marchaba abrochándose el abrigo.

Abrió la puerta y el aire helado le golpeó en la cara. Anduvo hasta el parque Miramar, apenas a unas manzanas de allí. Por el camino pensó en cómo era posible que el bibliotecario hubiera pecado de iluso con un nombre y un apellido tan normales. Se acercó al pequeño lago. Ya eran casi las 10 de la mañana y, a pesar del intenso frío, varias personas habían decidido salir a la calle a hacer sus recados o a ver cómo la nieve empezaba a cuajar en algunos árboles y jardines sin pisar. Una mujer de unos cuarenta y muchos miraba los patos y cuando vio a Lucía se acercó y le soltó una retahíla de palabras que apenas pudo procesar por la gran velocidad en que fueron pronunciadas: “Lucía…tu novela…la tele…fantástica…”
Lucía comenzaba a asustarse. Abrazó el libro que llevaba en las manos y salió corriendo. Se paró en una calle estrecha por la que no pasaban coches ni tampoco apenas gente. Apoyó su espalda en la pared y comenzó a leer con avidez las palabras y las frases del libro. Su aspecto debía de ser enfermizo, pero por más que lo intentó no recordó nada. Siguió andando en automático y mirando hacia los lados. Empezaba a darse cuenta de que no recordaba apenas nada de lo que había sucedido los días anteriores. Todo era confusión en su mente. No sabía quién era, ni a qué se dedicaba, ni dónde vivía, no sabía dónde iba. Se sentó en el suelo y metió la cabeza entre las manos. ¿Qué podía hacer? Alzó un poco los ojos y vio a un chico de su edad aproximadamente que la observaba desde arriba detrás de sus gafas. “Tú eres Lucía Alonso ¿verdad? La escritora”. Ella no sabía qué decir, por lo que se quedó mirándole un instante hasta que él se disculpó y siguió su camino, un poco avergonzado.  Lucía le siguió con la mirada mientras se marchaba por la calle.

Pasaron unos minutos y se dio cuenta de que sus manos empezaban a congelarse. ¿Qué hacía allí? No se acordaba por qué se había sentado. Cogió el libro que tenía en su regazo y se apresuró a llegar a la biblioteca. Tenía que ir a devolverlo o le pondrían una multa. Por el camino, una chica joven la miró descaradamente, como si la conociera. Lucía no le dio importancia y siguió su camino.

4 comentarios:

  1. Hola Mayte, veo que has salido de las muertes sin dejar las atmósferas turbias, me ha encantado. Saludos

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  2. Gracias, Ferrán, por fin las muertes me dejaron un poco en paz :)

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  3. ¡¡Quiero se Lucia Alonso !!. Me encanta :)

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  4. Me tengo que poner al día :O

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